Brane Mozetič

La poesía de Brane Mozetič (1958) dibuja una "historia" de las fascinaciones sensibles, en las que el lenguaje de los sentidos se amalgama con el lenguaje del cuerpo. La corriente de asociaciones poéticas procura dar forma a la obsesión y a la simultánea impotencia del voluptuoso juego sexual. La fascinación con el amar peligroso, embriagadoramente bello y extático no puede revocar y borrar el desencanto ante la imagen del mundo como vacío sin sentido, como pura nada. La fatigosa corriente de actos amorosos y entregas se desenlaza irremediablemente en sentimientos de angustia, dolor y miedo. El mecanismo ansioso y enajenado de seducciones y enlaces, de fascinaciones y desilusiones continúa, a pesar de todo, su marcha sin sentido en el juego de una especie de relación amorosa. La red de la lengua y del estilo de las alocuciones eróticas de Mozetič y de las fórmulas de conjuros está entretejida con respiraciones jadeantes, largas, que a menudo se prolongan al verso siguiente. La repetición frecuente de palabras expresa con elegancia un erotismo apasionado e irredimible.

Obra poética: Blancanieves es siete enanitos (1976), Soledades (1987), Lo azul del contacto (1986), Conjuros (1987), Red (1989), Obsesión/Obsession (1991), Poemas por los sueños muertos (1995), Mariposas (2001).
Obra en prosa: Pasión (relato breve, 1993), Ángeles (novela, 1997), Una historia perdida (novela, 2002)


cuando llego, abres mucho los brazos
tan deseoso de tocarme, de caricias
y besos, no dejas de tomar mi mano
codiciar mi boca, quieres más y más

te desnudo y te acaricio en mi regazo
como a un niño que crecerá y se irá
veo, a veces, las huellas de otros abrazos
dientes, marcas, a veces la saliva

que vierto en ti, como zumo
caminamos por el campo, tú, muy agarrado
te paras, te aprietas contra mí, susurras:

te quiero - tiemblas - hace tanto frío
te inclinas, tocas la tierra, me
miras; está llamando, dices en voz baja.


***


eres la llovizna que salpica mi cara
traes la humedad, suavizas la piel
y la vida se detiene demasiado
ha perdido el futuro y la agudeza

ya no hay dolor, ni miedo
ni horror, cuando alguien se arroja al río
cuando disparan a las metas vivas y los cuerpos
sucesivos pasan entre nuestras piernas

te deslizas por la piel, algo salado, cálido
como en verano, pataleas repitiendo
la misma melodía, sin cesar

me librarás de lo baladí, me lamerás
hasta el hueso para que me funda
con la tierra, te pareceré sólo como lluvia...


***


palabras, sólo palabras, son demasiado sosas
demasiado bellas para expresar el terror
el miedo en los ojos, en la boca
el estremecer de las mejillas, el temblor, el grito

serpentean como un río, se deslizan
a través de los dedos, no hincan su filo
levitan demasiado en el aire
tú, de tierra a tierra, tú, de sangre

me atraviesan estas vibraciones, este pavor
de no conocer las palabras, como si fuera vacío,
te tengo a mi lado, silencioso, perdido

te secas cada vez más, y no me regresa
a la boca ni una sílaba más, ni un amago
de aliento que abarcara tu mirada, tu estremecer.


***


es difícil cuando quedo sin palabras
tú agarrándome, esperando
una solución, una sola sílaba, sólo una -
por qué se encendieron luces en la noche

por qué, al alba, salió el sol
qué perseguían las aguas por el lecho
qué iba a encontrar uno al nacer
y dónde se unieron los fines de la noche

qué codiciaban tus ojos
suaves, húmedos, huidizos
rabiando por el alrededor, tus manos

que asen las raíces
el cuerpo que irrumpe en cada instante
de la vida, con tanto ahinco que duele.


***


soñé que agitabas los brazos
para levantar el vuelo a otra parte
a otra historia, para que la tierra se allanase
para que las fieras tuvieran brazos

las lenguas se inclinasen a las flores
para que tú abrazases centenares
de cuerpos, todos suaves, frescos
otorgándote la fuerza y la esperanza

soñé que te alzabas feliz
me llamabas, me invitabas al olvido
a librar mis manos de estos pedazos de tierra

me incitabas que me extendiese abriéndome
que flotase y te tocase-
cómo duelen esos sueños, tu beso.


***


por la noche te arrimas y aprietas contra mí
miro en tus resplandecientes ojos
tiemblas, como en un sueño mueves
los labios húmedos, sin sonido, aguzo

el oído para oir la voz, para barruntar
al menos las imágenes fugaces
los miedos, los deseos, hacia dónde
se alza la cabeza, qué anhelan las manos

no me dejas dormir, me muerdes por todo
el cuerpo, hasta la sangre, hasta el resuello
tengo, repites, tengo que sentirte

después vuelves a apoyarte en mí
como una brisna me alivias las heridas
susurras las palabras que no existen.


***

olvidar y dejarse al viento
que mueve sus blandos dedos
entre las ramas, que se lleva todo
lejos, cuando el sol toca la tierra

cuando las estrellas se desprenden del cielo
y como una hoja frágil yaces a mi lado
y fijamos nuestras miradas lejos, hacia
el más allá, callados, suaves, libres de lo baladí

te inclinas sobre el agua y hacia la profundidad
y te maravilla, niño, que existe
el tiempo sin pensar, bello y tranquilo

olvidar, cuando, abrazados, unimos
nuestras bocas y la lluvia escribe en las mejillas
que la vida es el olvido de la muerte.

Traducción Marjeta Drobnič